La Casa MC 2: retos, convivencia y comunidad entre asesores de MC.
La Casa MC 2: cuando una dinámica se convierte en comunidad
En MC nos gusta experimentar.
Probar formatos nuevos, salir de lo cotidiano y encontrar otras maneras de convivir con las personas que forman parte de nuestra empresa. De ahí nace La Casa MC 2, una dinámica que tiene un premio al final, sí, pero cuyo verdadero valor está en todo lo que sucede antes de llegar a él.
Porque detrás de cada asesor hay mucho más que una voz al teléfono.
Hay gustos, historias, amigos, ocurrencias, talentos, formas de pensar y personalidades que muchas veces no alcanzamos a conocer durante un día normal de trabajo.
La Casa MC 2 nos permite descubrirlas.
Más allá de ganar
Desde el inicio quisimos que esta edición fuera algo más que una competencia.
Las nominaciones, los retos, las votaciones y las diferentes dinámicas hacen que los participantes se involucren de una manera distinta con sus compañeros. Algunos descubren afinidades que no conocían. Otros encuentran personas con quienes probablemente nunca habían convivido.
Y poco a poco comienza a suceder algo que nos interesa mucho en MC: se forma comunidad.
No porque alguien la haya impuesto, sino porque las experiencias compartidas empiezan a conectar a las personas.
Conocer a nuestros asesores también importa
En una empresa del tamaño de MC es fácil hablar de equipos, operaciones, resultados o tecnología.
Pero todos esos resultados empiezan con personas.
Por eso también queremos crear espacios donde podamos conocer quién está detrás de cada puesto: qué le gusta, qué lo hace reír, cómo participa, cómo convive y qué puede aportar cuando lo sacamos por un momento de su rutina habitual.
La Casa MC 2 nos ha permitido ver justamente eso.
Cada reto muestra una faceta diferente de nuestros participantes y hace que otros compañeros también se involucren apoyándolos, comentando, votando o simplemente siguiendo lo que sucede.
Así, una dinámica termina generando conversaciones que probablemente no habrían ocurrido de otra manera.
La comunidad también aparece donde menos la esperas
A veces pensamos que construir cultura organizacional necesita grandes discursos.
Nosotros creemos que también puede comenzar con algo mucho más sencillo: una salida al cine, una votación entre compañeros, un reto inesperado o una conversación que conecta a dos personas que antes apenas se conocían.
Son momentos pequeños, pero tienen algo en común: hacen que las personas se sientan parte de algo.
Eso es lo que buscamos en MC.
Crear experiencias que permitan convivir, participar y encontrar nuevas formas de relacionarnos dentro de nuestra comunidad.
Experimentar también es parte de nuestra cultura
La Casa MC 2 es un experimento.
Y precisamente por eso nos interesa.
Nos permite observar qué mueve a nuestros equipos, qué dinámicas generan mayor participación y qué tipo de experiencias ayudan a fortalecer los vínculos entre quienes trabajan todos los días en MC.
El premio importa.
La competencia también.
Pero lo que realmente nos llevamos son las historias, las conexiones y todo lo que descubrimos de las personas que forman parte de nuestra empresa durante el camino.
Porque construir comunidad no siempre sucede como esperamos.
A veces empieza con algo tan simple como jugar.
La Casa MC 2 apenas comienza.